Creció solo, acompañado de videojuegos y una adolescencia vestida de niñez. Descubrió, conoció y destruyó todo cuanto se puso a su alcance... y es ahora cuando el producto infame de aquella soledad reclama un hueco en este mundo podrido.
Prepárense para sentir un odio madurado a golpe de indiferencia.
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