lunes, 25 de octubre de 2010

La secta del perro

Leyendo al sabio y divulgador clásico Diógenes Laercio descubro cómo en los albores de la civilización ya había gente que renegaba de la misma. Ellos estaban hastiados de convencionalismos, de sistemas ideológicos pactados, de lo políticamente correcto, de modas, ideas solemnes y convenciones cívicas.

Estos visionarios que vivieron hace más de 2000 años no rechazaban la vida en sociedad ni se alejaban de ella, ni mucho menos, la experimentaban incluso más intensamente que muchos ciudadanos. Pero a su manera. Eran provocadores, forjaban su propia moral lejos de clichés y convencionalismos de mierda, esos hombres se inventaban a sí mismos cada día. No conocían el "porque sí" , el "es lo que hay" o el "eso no mola". Su emblema era la DESVERGÜENZA, ...les llamaban: los perros.

Aquí algunos extractos que me han gustado especialmente:


"El cínico denuncia, no con hermosos discursos, sino con zafios y agresivos ademanes, el pacto cívico con una comunidad que le parece inauténtica y perturbada, y prefiere renunciar a la sociedad y vagabundear por un sendero individual, a costa de un esfuerzo personal, con tal de escapar a la alienación.

Mónimo, el cínico, obtuvo su libertad haciéndose pasar por loco, arrojando al aire las monedas de plata de la banca donde trabajaba, un gesto surrealista, alegre, ...memorable.

Diógenes de Sínope elogiaba a los que se disponían a casarse y no se casaban, a los que iban a hacerse a la mar y no zarpaban, a los que iban a entrar en política y no lo hacían, y a los que iban a criar a sus hijos y no los criaban. Se extrañaba de que algunos esclavos vieran a sus dueños comer vorazmente y no hurtaran nada de los platos.

Al invitarle uno a una mansión muy lujosa y prohibirle escupir, después de aclararse la garganta le escupió en la cara, alegando que no había encontrado otro lugar más sucio para hacerlo.

En otra ocasión le pedía limosna a un individuo de mal carácter. Cuando éste le dijo: te daré si logras convencerme, le replicó: si pudiera convencerte, te habría convencido para que te ahorcases."

2 comentarios:

  1. Algun dia le pegare fuego a todo esto¡¡¡

    Pero para ese dia aun queda un poco

    Un abrazo capellan

    PD: Mi padre esta hasta las pelotas de que le llame por nombres absurdos, en sus propias palabras.

    Bueno lo dicho Casimiro

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