martes, 30 de agosto de 2011

Demonios.


Cuando uno busca intensamente comprensión pero solo choca con vanos esfuerzos de un puñado de hombres bien-intencionados. Cuando uno busca dentro de sí mismo y solo encuentra complejas y confusas sensaciones dificilmente sintetizables en palabras porque el lenguaje no es suficiente. Cuando uno se siente tan sólo amparado por un puñado de libros escritos por grandes hombres ya muertos. En esos instantes la soledad se hace más grande, más intensa, más soledad.

"Demasiado grande era la tensión de mi nube: entre carcajadas de rayos quiero lanzar granizadas a la profundidad.

Poderoso se hinchará entonces mi pecho, poderoso exhalará su tempestad por encima de los montes: así quedará aliviado." Así habló Zaratustra.

1 comentario: