viernes, 7 de diciembre de 2012

Extracto reflexiones pasadas.

Quiero huir, porque nada aquí invita a mis sentidos a quedarse. ¿Dónde venden valor? Quiero hacer reset de vida, pero no un reset completo, algo intermedio. Algo que elimine algunas cosas que me rodean, y volver a partir de cero socialmente; pero con el poder adquirido de los años y sin perder a los mejores amigos.

Ayer en el parque competí con una señora por los cariños y restregones de un gato. El gato estaba conmigo, regalándome sus mejores agasajos y entonces apareció esa mujer, que empezó a llamarlo desde una distancia de unos pocos metros. El gato ni puto caso, así que exclamó "¡hale ahí te quedas!" con todo el mal rollo del mundo.

Ya pensaba que la batalla estaba ganada, así que descuidé al animal unos pocos segundos para continuar con mi lectura y... ¡TACHAN! esa señora apareció de nuevo. Esta vez armada con una lata de comida, una sonrisa de oreja a oreja y unos ojos muy brillantes (ojos de victoria aplastante). Finalmente sedujo y se llevó, con esas malas artes, al gato a sus confines secretos.

Bueno, pues muchas personas son como esa vieja, quieren atención y dedicación a toda costa y en todo momento. No comprenden que otras personas somos un poco como ese gato y necesitamos de vez en cuando sentirnos independientes y por qué no, también solos.

Amo sentir la soledad de vez en cuando. Vivirla al máximo.

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