Quered con todo el fuego de vuestros corazones, pero guardaos de Necesitar.
Guardaos de prometer. Vivid el amor a muerte, como si el mañana no existiese. Pero jamás descuidéis a vuestros amigos, pues quizá algún día volveréis a necesitarlos.
Protegeos. Amad sin vetas, pero huid.
¡Huid de todo atisbo de ilusión de eternidad!
¡Huid de todo atisbo de ilusión de eternidad!

Cuando tienes hijos el amor se transforma en otra cosa. Sólo está ahí. Día tras día.
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